La pesca en Caño Bocón, ubicado en Inírida, Guainía, fue la aventura que más esperé durante todo 2023. Con la guía de Colombia Fishing Tours, elegí este destino para buscar tucunares de gran tamaño. Este lugar no solo destaca por su naturaleza única, sino también por su riqueza cultural inmensa.
Al llegar a Inírida, tomamos una lancha rápida hacia el campamento, situado a cinco horas de la ciudad. Allí pasaríamos los siguientes ocho días en un paraíso natural, persiguiendo al esquivo tucunaré gigante, un pez que muchos han visto pero pocos han logrado capturar.



Nos llevamos una triste sorpresa al notar que el río estaba subiendo de nivel rápidamente. Esto hacía que los peces buscaran refugio en la selva inundada, complicando su captura debido a los constantes enredos. A pesar de estos desafíos, la emoción de la pesca nunca disminuyó.

El primer día, un gran tucunaré atacó mi señuelo con agresividad. En uno de sus arranques, logró desprender el carrete de la vara, lo que provocó la pérdida de tensión y su posterior escape. A lo largo de los días siguientes, en medio de delfines rosados y el río en constante cambio, algunos peces dieron una espectacular pelea, pero la mayoría se perdieron entre la vegetación. Sin embargo, logramos capturar algunos tucunares, pirañas y una pequeña payara, añadiendo emoción a nuestras jornadas.




En el tercer día, decidimos visitar los chorros en la cabecera del río, un lugar majestuoso y hogar de especies como la payara.


Esta vez, logré capturar una payara de 18 libras y 92 cm, la más grande que he conseguido hasta ahora, lo que me llenó de alegría. Más tarde, Daniel, uno de mis compañeros, enganchó un tucunaré en un nido y, tras una tremenda pelea, logró subirlo al bote y liberarlo.


La semana continuó con más sorpresas. Mientras buscaba bagres, capturé una raya de río manchada, un hermoso animal que dio bastante pelea antes de ser liberado de nuevo en el río.

Aunque no logré capturar el anhelado tucunaré de más de 20 libras que tenía en mente, me fui con la felicidad de haber estado en uno de los lugares más bonitos y naturales que he encontrado en Colombia.

Esta experiencia en Caño Bocón no solo fue una lección de paciencia y perseverancia, sino también un recordatorio de la belleza y el desafío que la naturaleza nos ofrece. Espero con ansias regresar en los próximos años para seguir explorando y capturando momentos inolvidables en este increíble paraíso.
