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A Fishing Day

3 de agosto de 2023

Pesca en Jaguas con mi Papá

Hacía ya varios años que la oportunidad de pescar con mi padre se nos escapaba. Él fue el maestro que me instruyó en este arte cuando apenas tenía siete años. Revivir estos momentos a su lado me transporta de regreso a mi infancia, cuando era aquel niño ansioso por atrapar su primer pez.

La aventura en esta ocasión nos llevó hasta la represa de Jaguas, un paraiso escondido en San Carlos, con la promesa de una expedición de pesca que duraría dos días completos.

Padre e hijo posan juntos en el bote antes de comenzar la jornada de pesca en Jaguas. El embalse de Jaguas con el nivel del agua muy alto, rodeado de montañas verdes. El bote navega por el embalse de Jaguas bajo un cielo nublado. Un pescador prepara su caña en la proa del bote sobre el embalse de Jaguas. El padre lanza su caña con concentración desde el bote en San Carlos.

Al llegar, nos sorprendió ver que la represa estaba excepcionalmente alta. Nuestro remero nos explicó que el embalse había estado particularmente inestable, lo que podría haber influido en el comportamiento de los peces y, potencialmente, hacer que nuestra pesca fuera más desafiante de lo habitual.

A pesar de las advertencias, la sorpresa se presentó en el primer lance: una aguerrida mojarra mordió mi señuelo, regalándome la primera alegría del día.

Una mojarra aguerrida es sostenida con las dos manos tras el primer lance del día.

Luego de esa captura inicial, las mojarras parecieron desaparecer. Sin embargo, la aventura no se detuvo allí. Junto a una tilapia de buen tamaño, logramos atrapar un total de 90 bass en dos días, poniendo un broche de oro a nuestro viaje de pesca.

Un black bass es levantado del agua mostrando su cuerpo oscuro moteado. El padre sostiene un black bass recién capturado en el bote. Un pescador sonríe sosteniendo su captura de black bass en Jaguas. Un black bass es sostenido con una mano sobre la superficie del agua. Una tilapia de buen tamaño es levantada del agua del embalse. Un black bass mediano es levantado con el embalse de Jaguas de fondo. El padre sostiene con orgullo otro black bass capturado durante el viaje. Un pescador libera un black bass de vuelta al agua del embalse. Un black bass es sostenido junto a la orilla verde del embalse de Jaguas. Un pescador levanta un black bass mediano bajo el sol de la mañana. El padre sonríe sosteniendo un black bass capturado el segundo día. Un pescador con camiseta azul y gafas de sol sostiene una mojarra grande desde un bote, con montañas verdes al fondo. Un black bass es levantado del agua verde del embalse de Jaguas. Un pescador sostiene su captura número 90 de black bass del viaje. El padre y el hijo celebran juntos las capturas del segundo día. Un black bass mediano es sostenido con las dos manos junto al bote. Un pescador libera su última captura de black bass del viaje. Padre e hijo posan juntos al final de los dos días de pesca en Jaguas.

Cada viaje de pesca es un capítulo más en mi libro de recuerdos, y este, en particular, quedará marcado no solo por la pesca sino también por la invaluable compañía de mi padre. Una aventura que comenzó con un niño ansioso de siete años, ahora continúa con el corazón lleno de agradecimiento y nuevas historias que contar.

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