Los últimos 4 años he visitado diferentes ríos como El Bita, Tomo, Terekay y el Guayabero, esperando capturar una Payara, el cuales uno de mis peces favoritos y una excelente especie para la pesca deportiva.
Por segunda vez visité el Río Guayabero, ubicado en La Macarena, en el departamento del Meta, gracias a la logística y acompañamiento de Al Pike Aventura y Pesca, comenzamos esta aventura de 5 días de pesca.




Normalmente, enero es una temporada de pocas lluvias y donde encontramos los ríos sucios y con un nivel más adecuado para pescar, además de la subienda de peces, tristemente el cambio climático ya no permite estar seguros de esto y nuevamente a diferencia del 2022 encontramos el río turbio, crecido y sin rastros de subienda.

Ahora, acompañado de Alejandro y Chicho (grandes pescadores y compañeros de pesca) y a pesar de las condiciones del río, comenzamos la búsqueda de diferentes especies, desde los bagres usando carnada viva hasta las Payaras con señuelos artificiales, algunas especies como la sierra y las picudas llaneras no fueron tan difíciles de encontrar, pero los otros bagres y las Payaras requirieron un esfuerzo adicional para encontrarlas y finalmente capturarlas.










No fue hasta él 4 días que logre por fin tener una Payara al otro lado de la línea, dándome una excelente pelea, acompañada de algunas heridas de batalla y unos saltos que jamás voy a olvidar.

Un poco mas tarde una nueva Payara estaba atacando el señuelo.

En los otros botes no se quedaron atrás y lograron también unas excelentes y muy variadas capturas.











«Después de andar tantos años en esta actividad creo que los pescadores deportivos sólo pueden definirse de esta manera: «Son una raza de amigos». Una amistad que no se termina en los hombres sino que allí recién comienza. Una amistad que se extiende a los peces, a los ámbitos, a la forma de actuar. Y quiénes no se sienten así, nunca serán pescadores deportivos». Por: Nello Príncipe.
