Casi 2 años habían pasado desde mí ultima visita al embalse de Playas en San Rafael, aunque no tenia mucha fe debido a las ultimas experiencias y comentarios de otros pescadores, quería que mi hija siguiera conociendo otros embalses donde pueda pescar y encontrar otras especies.
Así que nos embarcamos y comenzamos la pesca con diferentes señuelos pero tras varias horas de lanzar y seguir lanzando tan solo logré capturar un bass, mi hija tener un par de piques y aunque las mojarras, morrudos y tucunares no se dejaron ver durante todo el día, disfrutamos de este tiempo juntos cada minuto.

Probablemente no vuelva rápido al embalse, pero seguiré llevándola a otras represas hasta que tenga la oportunidad de llevarla a Amaní a capturar unos buenos pavones.
